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10 maneras para de dejar de comerse las uñas

como dejar de comerse las uñas

Si tienes la manía de «comerte las uñas», puede ser que este penoso hábito haya comenzado en tu niñez. La mayoría de adolescentes suele comerse las uñas durante esta etapa de su vida, incluso tres cuartos de ellos no abandonarán el hábito hasta pasado los 35 años. Es hábito nervioso es producto de una conducta inconsciente que se repite producto de la ansiedad, el estrés y el aburrimiento, las personas que lo padecen tienen un síndrome que los doctores llaman, onicofagia.

Comerse las uñas es considerado socialmente inaceptable, que se vean carcomidas no es atractivo. En algunos casos las personas que comen sus uñas lo hacen tanto, que hasta llegan al punto de hacer sangrar sus dedos, o muerden sus uñas dejándolas completamente atrofiadas.

Pero no todo es el efecto negativo en tu apariencia, morderte las uñas también puede causar daños en tu salud.

Mientras comes tus uñas, existen bacterias que se transfieren desde la mano hacia tu boca. Si muerdes tus cutículas puedes provocar infecciones debajo de la uña, incluso causar daños permanentes en tus uñas, encías y dientes.

Ahora que te encuentras leyendo el artículo y notas que tus uñas están mordisqueadas, te preguntarás cómo hacer para dejar de torturarte, para que no pierdas las esperanzas te daremos 10 formas para que evites comerte las uñas.

Consejos

Usa uñas postizas

Al tener este problema, sentirás que se te hará difícil dejar el hábito, para ello puedes tratar de usar uñas postizas y así comenzar el tratamiento. Hoy en día existen gran variedad de posibilidades, tienes las uñas acrílicas, hay de goma, y también aquellas que se colocan a presión.

Estas uñas falsas no sólo lucen bien, sino que también sirven para prevenir que te carcomas tus propias uñas y cutículas. Asimismo, son seguras puesto que no causan daños a tus uñas reales, obviamente lo recomendable es que las uñas postizas sean colocadas en un establecimiento de estética, ya que allí se cumple con los estándares de higiene, evitando raras infecciones.

En caso de que sientas de que las uñas postizas no son las indicadas para ti, puedes probar con benditas en los dedos o simplemente usar guantes. Ambas opciones pueden ser incómodas pero son extremadamente efectivas.

Afortunadamente hay otras alternativas que puedes probar, una de ellas es conseguir distraerte a ti mismo. Es decir, puedes realizar actividades o mantener otros hábitos que te mantengan alejado de comerte las uñas.

Adopta un nuevo hábito

Morderse las uñas puede ser un hábito tan difícil de abandonar. Sin embargo, puedes cambiar este desagradable hábito por otro que no sea tan dañino.  Para conseguir distraerte puedes probar algunos de estos ejemplos, masticar chicle, consumir caramelos, tararear melodías de tus canciones favoritas o dar golpecitos con tus dedos mientras piensas en algo.

El riesgo de abandonar un hábito por otro es que puedes conseguir obsesionarte con esta nueva tendencia. Por ejemplo, sería terrible dejar de comerse la uñas y comenzar con la adicción a los caramelos, pues esto provocaría la aparición de caries y un continuo estrés por el aumento de peso.

Si por algún motivo no puedes encontrar una distracción asequible para evitar comer o morder tus uñas, trata acudiendo a una terapia. Esto puede que funcione, ya que el hábito de comerse las uñas no es considerado un desorden, y no necesitarás de medicamentos. Pero también tienes otras opciones como los grupos de apoyo y los amigos que pueden ayudarte en tu lucha por liberarte de este feo hábito.

El sistema del “amigo”

Si eres la clase de persona que logra objetivos fácilmente cuando trabaja en equipo con otros, pues el sistema del amigo puede resultar. El simple hecho de compartir la misma meta y ser incondicionales el uno con el otro, puede hacer que ambos tengan éxito en esta batalla.

Esto les permitirá compartir tips y experiencias con las que puedes identificarte, quizá las causas que provocan comerte las uñas, u otras anécdotas. Este tipo de apoyo emocional puede arrojar las verdaderas causas de este hábito nervioso. En la Web podemos encontrar ejemplos de grupos de apoyo como  las páginas DailyStrength y MDJunction.

No obstante, estos sistemas de ayuda no funcionarán con aquellas personas que suelen ser reservadas y consideran que es un defecto personal que no compartirán. Para otros la terapia es efectiva cuando se trata de uno a uno, o cuando practican técnicas de relajación.

Alivio a través de la relajación

Para algunas personas el hábito de comerse las uñas es una manera de afrontar el estrés o la preocupación. Si este es tu caso, puedes usar técnicas de relajación y así reducir el estrés. Estas terapias pueden resultar efectivas para tratar la ansiedad y el estrés que probablemente son las causas de tu problema.

La relajación también puede llegar a través de un ambiente tranquilo, además puedes tomar té de hierbas relajantes y usar lociones u  esencias que te ayuden a conseguir calmarte. De acuerdo a Tanya Clausen, una trabajadora social en Washington D. C, existen técnicas de respiración que alivian la ansiedad, pudiendo quizá ser otra buena alternativa para tratar este hábito.

El hábito de comerse las uñas a veces suele estar acompañado de otras manías como tocarse el pelo constantemente o rascarse la piel de manera obsesiva. Todas ellas pueden causar efectos negativos en tu apariencia, razón por la cual muchas personas buscan detener este comportamiento. Una vez reconocido el problema la solución puede ser tan simple como ser positivo y creer que se puede dejar este hábito.

Visualiza el éxito

La apariencia personal es muy importante en nuestra sociedad y lograr conseguir el aspecto ideal puede ser difícil cuando se tiene que lidiar con el hábito de comerse las uñas. Por esa razón las personas que tienen este comportamiento suelen ocultar sus manos, las meten en sus bolsillos o las esconden de la mirada ajena.

Para liberarte de la ansiedad que sientes por tus uñas carcomidas puede usar una visualización positiva como motivación. Esta estrategia consiste en la observación de fotografías donde aparezcan manos de aspecto saludable, coloca las fotos en sitios que sean parte de tu rutina diaria y úsalas como incentivo.

De igual forma puedes usar tu imaginación y verte a ti mismo logrando tu objetivo. La idea es que tu cerebro entienda que quieres dejar este hábito, es decir, desensibilizarte ante la ansiedad de comerte las uñas.

También puedes usar fotografías tuyas, en las que se muestran tus manos luego de haber ido al manicurista. No hay nada como ver tu propia imagen y deslumbrarte a ti mismo.

Mantén tus uñas limpias

Para algunas personas el problema de comerse las uñas radica en su obsesión por mantenerlas limpias. Una solución es mantener las uñas bien cuidadas. Usa kits de manicura pues contienen herramientas como tijeras de uñas, una lima, tijeras pequeñas y un limpiador de cutícula o palito de naranjo. De esta manera si sientes que tus uñas están sucias podrás usar el kit en cualquier momento, sin la necesidad de morder tus uñas y cutículas.

Trata de hacerte la manicura una vez por semana, empieza por recortar tus uñas si es necesario y luego suaviza los bordes con una lima. Luego remoja tus uñas durante unos minutos en un recipiente con agua caliente y aceite de oliva. Limpia entonces tus cutículas y finaliza el tratamiento frotando tus manos con una loción para las cutículas, si gustas puedes usar un brillo para hacer que las uñas se vean radiantes.

Tal vez puedas pagar a un manicurista profesional y usar el factor dinero como motivación para cuidar tus uñas.

Aplica la disuasión

Si la manicura no es lo tuyo, entonces recurre a los productos farmacéuticos. Allí encontrarás cremas, aceites y esmaltes de uñas creados especialmente para que dejes de comerte las uñas. Como este es un hábito inconsciente sólo bastará que intentes morder una de tus uñas y sentirás el sabor amargo o desagradable de las sustancias aplicadas. Muchos de estos productos también se usan para que los niños dejen el hábito de chuparse los dedos.

Los ingredientes de estos productos suelen ser picantes, como el extracto de pimienta de cayena, o saben amargo, como el sacárido denatonium.  Algunos tratan con soluciones naturales como la pimienta negra o saborizantes como la cerveza amarga. Estos últimos duran menos que los productos farmacéuticos.

Cabe señalar que hay personas que prefieren usar brazaletes como recordatorio de que no deben morder sus uñas. Los dentistas también pueden prescribirte protectores bucales para proteger tus dientes.

Distraete a ti mismo

Cuando ya te hayas dado cuenta de que tienes el defecto de comerte las uñas puedes actuar y tratar de tomar el control. En este caso puedes realizar actividades que mantengan tus manos ocupadas, esto te dará la oportunidad de olvidar la terrible manía. Para ello consigue una pelota antiestrés, así puedes presionarla en la palma de tu mano cuando sientas que la ansiedad te agobia. Si te das cuenta que vas a comenzar a comerte las uñas pues coge la pelota y evita llevar tus manos hacia tu boca.

También puedes optar por realizar actividades más productivas, como considerar un hobby que implique trabajar con tus manos, por ejemplo tocar un instrumento, tomar lecciones de dibujo, clases de cocina o lesiones de tejido. Una vez que ya estés conforme con alguna actividad puedes combinarla con otras acciones como ver televisión, escuchar música o leer en el bus; luego te darás cuenta que con el tiempo tu problema se ha ido.

Encuentra los motivos

No sólo basta con mirar tus uñas y ver que tienes un problema, quizá encontrar el por qué de tu comportamiento te ayude a dejar de comer tus uñas. Puede haber razones específicas como el miedo, la ansiedad, el estrés o el aburrimiento.

Es bueno que te pongas a pensar en las razones que te provocan el hábito, quizá darte cuenta de los pensamientos que atraviesan por tu mente cuando estas mordiendo tus uñas. Situaciones que te causan estrés pudieron haber detonado este comportamiento, el primer día de escuela, una cita importante, entre otras, causan que tu cuerpo busque maneras de liberar el estrés acumulado.

Lidiar con tus sentimientos también te puede liberar, considera escribir un diario, en él escribe sobre las situaciones que provocan que te comas las uñas, hazte preguntas como ¿Dónde estás? ¿Qué estás haciendo? ¿Cómo te sientes? De esta manera podrás ver si existe un patrón que provoque la conducta.

Busca ayuda profesional

Si tu situación es extrema y el hábito de comerte las uñas es insoportable, es tiempo de buscar ayuda profesional. La onicofagia es parte de un patrón de conductas que cae bajo el diagnóstico de desórdenes obsesivo-compulsivos. Al tener la sospecha de padecer este tipo de desorden lo que debes hacer es acudir a un psiquiatra.

El profesional te recomendará alguna terapia o quizá medicación, también podría usar ambas. La terapia conductual suele ser de mucha utilidad, en ella exploras tus sentimientos y conductas, buscando un comportamiento saludable al cambiar este indeseable hábito.

Finalmente, existen personas que encuentran alivio a través de la hipnosis. Este método enseñará al paciente a tener las claves para dominar su subconsciente. Aprenderás a eliminar la compulsión por comerte las uñas y cómo sentirte más relajado en tu vida diaria.

Si te animas a probar uno o más de estas opciones puede que un día notes que ya tus uñas lucen saludables y sin darte cuenta ya no tendrás este problema.

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